Karina Oliva, candidata a gobernadora por la RM: «No se puede hablar de mínimos comunes, sino de justicia social»

Se reconoce como la articuladora entre el Partido Comunista (PC) y el Frente Amplio (FA) y como la candidata que mayor despliegue territorial ha tenido durante estos meses de campaña para alcanzar la gobernación regional de la Región Metropolitana (RM). Karina Oliva, cientista política, militante del partido Comunes, está confiada en que los votos estarán de su lado el próximo 15 y 16 de mayo. Aunque es un escenario abierto, dice que será el resultado de un trabajo que busca ser un “cambio de ciclo” en la política con un fuerte enfoque de género y justicia social.

Contando los últimos días para el cierre de la campaña, las coordinaciones con la oposición han ido de la mano del respaldo de tres figuras presidenciables: Gabriel Boric, Daniel Jadue y Marcelo Díaz, al que le gustaría, afirma, se sumara la precandidata socialista Paula Narváez. Oliva, de todos modos, cree que su apuesta se acerca más al mundo socialista y que no debe ser fácil hoy apoyar a la Democracia Cristiana (DC), como opina en entrevista con El Desconcierto.

-En esta recta final de la campaña. ¿Dónde están concentrados los esfuerzos?

-Fuertemente en un despliegue territorial, visitando la mayor cantidad de comunas que alcancemos en estos días. Hemos ido a Puente Alto, La Pintana, Maipú, Quilicura, La Granja, La Florida. Estamos viendo cómo crecer en redes digitales porque nos hemos dado cuenta que hay muy buena recepción de la ciudadanía, que no quiere votar por la candidata de Sebastián Piñera, ni tampoco por el candidato de la Democracia Cristiana, entonces, necesitamos mostrar que hay más alternativas a las candidaturas tradicionales y, si bien ha sido muy intenso, también ha sido bastante fructífero.

-Dentro de ese escenario, ¿te ves como la candidata que viene a renovar la propuesta política?

-Hemos logrado ser una candidatura competitiva, que vamos a pasar a segunda vuelta y que más que la renovación de la política demostramos ser la renovación de un ciclo político completo en Chile. No solo yo como candidata al gobierno regional, esto se da en el marco del proceso constituyente, entonces, la gente no quiere una nueva Constitución sin ver cambios en las lógicas de las instituciones más territoriales como los municipios y las gobernaciones. Ha sido muy importante esta señal de cambio de ciclo. La gente ve a la candidata del Presidente Piñera [Catalina Parot, Evópoli] como alguien que continúa con ese legado desastroso, pero también al representante de la Democracia Cristiana [Claudio Orrego] como alguien responsable, como ex intendente y ex ministro, de lo que ha ocurrido en los últimos años. La gente quiere algo distinto y, en nuestro caso, nos ven como la candidatura que más territorialmente se ha desplegado y que nunca ha sido rechazada. Al mismo tiempo, hemos tenido una acción de interpelación frente al resto sin temor. Me parece muy importante tener ese ánimo de marcar un cambio de ciclo y que podamos representarlo en estas elecciones y espero cumplir con esas expectativas de la gente.

-La carrera por llegar a la gobernación de la RM está peleada. Las encuestas posicionan como primera preferencia a Claudio Orrego y, segunda, entre Catalina Parot y Pablo Maltés, después tú. ¿Cómo ves las posibilidades de pasar a segunda vuelta?

-Mira, creemos que la posibilidad nuestra es bien cierta y cercana porque somos la única candidatura que se ha desplegado más allá de su hito de origen. Gané las primerias en el Frente Amplio, sin embargo, hemos logrado convocar al mundo independiente y militantes de otras organizaciones y de otros partidos como el Partido Comunista. Incluso, hemos estado haciendo campaña con militantes históricos del Partido Humanista, como Tomás Hirsch, que representan distintos mundos de la izquierda. El otro día lo hablaba con Jorge Arrate y con Ernesto Águila y me decían que tenía tremenda responsabilidad en aglutinar y reorientar un proyecto de alternativa en la región, no solo de izquierda, sino que del progresismo y de las mayorías chilenas. Me ponen tremenda responsabilidad encima, pero es lo que hay y es en lo que queremos también colaborar. Nuestra posición de llegar a segunda vuelta es muy cierta, evidentemente que eso siempre está en disputa, nada está cerrado porque lo define la ciudadanía, pero creo que hemos logrado llegar a los hogares de miles de familias de la RM con una voluntad de cambio y eso se ha valorado.

-¿Qué te ha parecido la irrupción de Pablo Maltés? ¿Ha jugado el factor de la diputada Pamela Jiles que lo ha impulsado?

-Evidente que su esposa lo ha impulsado, la diputada Jiles, que, incluso, lo encuentro legítimo, no tengo mayor conflicto con eso. Creo que la designación de quien sea gobernador o gobernadora y quien pase a segunda vuelta es una definición de la ciudadanía y eso es lo más importante. Cada uno verá desde su posición cómo quiere construir democráticamente. Algunos los vamos a hacer desplegándonos territorialmente, pero al mismo tiempo sin tener miedo de enfrentar a los más poderosos de Chile; otros tomarán otro camino, que también es legítimo. La política tiene la plasticidad de generar alternativas y no podría criticarlo por ello. Hay candidatos que dicen que tienen experiencia, pero llevan 30 años y no hicieron nada, entonces, parece que esa experiencia no sirvió de mucho. Confío en la ciudadanía y en su capacidad de tomar decisiones, si dicen que la gobernadora sea yo, entonces, tendré que asumir esa responsabilidad con la gente, incluso, si no me eligen tendré que la responsabilidad de convocarla.

-Es grande el desafío de ir por un cargo que por primera vez se escoge. ¿Cómo lo has enfrentado con tu equipo? ¿Con qué particularidades te has encontrado a diferencia de otras las campañas que se están impulsando en paralelo?

Creo que una de las cosas que más nos ha marcado como equipo, que ha sido súper resistentes a estar desplegados localmente y también bien despiertos a lo que pasa en el mundo político, es que hay un equipo que quiere ganar y lo está haciendo todo para ganar, y que ha hecho ese esfuerzo porque estamos construyendo. Hemos visto candidatos que estuvieron tres meses sin hacer campaña porque se sentían súper seguros y ahora volvieron a hacer campaña porque se dieron cuenta que las encuestas no los estaban acompañando. Nosotros nos hemos desplegado con todos nuestros candidatos a alcaldes, concejales del Frente Amplio, del PC, independientes, constituyentes de «Apruebo Dignidad», es decir, aquí no se trata de una persona particular sino que es un proyecto país y es lo más diferenciador como candidatura. Sin tener un pacto presidencial hemos podido reunir a los tres candidatos presidenciales, dos del FA y el PC, con el objetivo de ganar el gobierno regional, en articulación con el mundo organizado y la ciudadanía. Es una tremenda oportunidad porque tenemos la capacidad de convocar y no excluir.

Las propuestas

-Llevas como bandera la propuesta una “Ciudad sin Miedo”, con un fuerte enfoque de género. ¿Qué medidas se aplicarían en la RM?

-Sí, mira, esta «Ciudad sin Miedo» como eje surge de la necesidad de recuperar las libertades y hemos construido un país en los últimos 50 años basado en el temor. No solo las mujeres tenemos miedo a salir de noche y a no sentirse segura en el espacio de trabajo por el acoso sexual, sino que también para relacionarnos con otras personas, incluso, a las policías, no se confía en la institución, no se confía en el vecino. Cuando se junta esto se genera el miedo que coarta libertades y nosotras queremos recuperarla. En términos de políticas públicas es desde la consolidación de los derechos de las personas, para erradicarlo desde la perspectiva de género, entonces, vamos a implementar una política desde el mismo gobierno regional impulsada por los municipios para desarrollar formación en política de género, para que nadie mas sea maltratado o victimizado. Al mismo tiempo, vamos a construir 52 refugios para personas víctimas de violencia de género. No solo es violencia intrafamiliar, hay otros factores, como las personas que están en proceso de transición, eso significa que tienen que tener un espacio donde puedan desarrollar su vida, sentir que la sociedad no te excluye. También a las personas mayores para que salgan a la calle sin miedo a la delincuencia, al abuso. Las personas más vulnerables en sus derechos y consolidación de libertades somos las mujeres, los niños y niñas y los adultos mayores.

Eres la candidata feminista que va como gobernadora. ¿Cómo ha sido el proceso de esta apuesta política?

-Me he dado cuenta que las mujeres de cada territorio día a día construyen una forma distinta de organizarse y de construir sus libertades. Mas bien ha sido un proceso bastante emotivo y emocionante, cautivador de lo que hay que hacer, de que es posible hacerlo. He aprendido de muchas mujeres. Ayer, por ejemplo, estaba con Vilma, una dirigenta de La Pintana, que lleva más de 50 años como dirigenta de la vivienda, pero también de unidad vecinal. Les ha enseñado a sus compañeras a leer, a que tienen derecho a una vivienda digna, a que sus hijos no vayan a caer en la delincuencia y ellas están trabajando con otras, la mayoría jefas de hogar. Aquí no basta con la definición académica de la idea del feminismo, sino cómo ayudamos a que las mujeres en el territorio nunca más sean aplastadas, invisibilizadas y acalladas. En los sectores más vulnerables y populares tienen un vozarrón que no tiene miedo a enfrentar la vida en contextos tan adversos. Eso ha sido potente. Me he reunido en cabildos con mujeres mayores y ellas me estaban enseñando a cómo hay que construir este sujeto nuevo y cómo ellas quieren ser parte en esta construcción de Chile. Y cuando ves a mujeres mayores liderando, dices que evidentemente el país cambió, se autoreconocen como feministas y se están reconstruyendo. Es algo que me ha emocionado.

-Se ha visto con las concejalías feministas nuevas voces que buscan transformar los municipios. ¿Cómo ha sido el trabajo con estas concejalías?

-Lo que estamos haciendo con las y los concejales en la RM, sobre todo con las concejalas feministas del FA, incluso las de PC, es un plan de trabajo de generar redes entre mujeres para primero abordar el tema de las violencias, pero también el problema del trabajo. La mayoría son jefas de hogar, cuidadoras, se hacen cargos de vecinos y vecinas, de la olla común, son las primeras en perder el trabajo. Y aun así, cuando las municipalidades dicen que no hay recursos, se preocupan de la olla común, se preocupan de la cantidad necesaria de verduras, carbohidratos y las sacan sin problemas. Lo primero que tenemos que ver es que no pierdan sus trabajos y que no tengan la sobrecarga laboral que hoy tienen. Al mismo tiempo, reconocer que este país se ha movido y sobrevivido a la pandemia gracias a miles de mujeres que han estado enfrentando la crisis. Ese no ha sido Sebastián Piñera, han sido mujeres que han estado en distintos sectores de la región y del país, para que las personas mayores reciban sus medicamentos, que no se sientan solas, cuando están abandonas. Ahí estamos trabajando mucho con las concejalías en generar un plan de interacción y de red regional con el apoyo de las personas con la articulación que ya existe en la RM.

-La pandemia ha agudizado problemas de habitabilidad y falta de viviendas dignas. En la comuna de Santiago, por ejemplo, el alcalde Alessandri ha desalojado a personas migrantes, incluso, se ha visto con personas en situación de calle que les han botado sus rucos. ¿Cómo compatibilizar una política desde la gobernación con autoridades comunales que van tomando estas medidas?

-Creo que aquí el alcalde Alessandri lo menos que tiene son posiciones dialogantes y democráticas. No solo ha tratado de desalojar a personas en situación de calle sin resolver el problema, también ha sido el alcalde que ha reprimido a menores de edad, estudiantes, a las organizaciones estudiantiles. Lo mismo pasa con la situación migratoria, nunca ha resguardado que vivan en condiciones dignas. Respecto a lo que vamos a hacer, independiente de que la alcaldesa o alcalde no quiera construir una comuna que respete los derechos elementales de las personas, vamos a tener que actuar en un rol de fiscalizar a los municipios y a las seremis ministeriales. Nosotros vamos a solicitar atribuciones al Serviu para implementar una política habitacional distinta porque queremos construir un gobierno regional con capacidad constructora, no regalarle el negocio a las constructoras como lo ha hecho Alessandri en un barrio tan emblemático como Yungay, como lo ha hecho en el barrio Lastarria, en el Matta Sur y en distintas zonas de Santiago. Además, ha propiciado el abuso policial frente a los manifestantes y la ciudadanía. Cree que resuelve problemas políticos con la fuerza pública.

-¿Falta fortalecer la coordinación entre los municipios de la RM a la hora de garantizar estos derechos sociales?

-Creo que los municipios, en general, tratan de hacer mucho con pocos recursos. Lo que tenemos que hacer es que la región esté distribuida de manera mucho más igualitaria y cambiar ciertas normativas. Para eso vamos a necesitar una coordinación con los alcaldes y alcaldesas de la RM para impulsar una reforma a la ley de rentas regionales y municipales. Es muy distinto para el alcalde Joaquín Lavín implementar distintas políticas públicas en Las Condes cuando tiene un per cápita de un millón 30 mil pesos, pero qué le puedo decir al alcalde Mauro Tamayo, en Cerro Navia, cuando tiene 130 mil pesos por cada habitante, si hay muchas más carencias. Por tanto, la voluntad de los alcaldes y alcaldesas debe ser cambiar hacia una lógica distinta y tener estándares básicos y democráticos. No puede ser que en un lugar se construyan casas en 40 metros cuadrados, sin áreas verdes, sin locomoción, completamente abandonados en un territorio, y en otro puedes vivir más cómodo. Esa dicotomía y desigualdad tenemos que ir erradicándola colectivamente, no se trata solo de una comuna, nuestro rol es regional y también de generar una conciencia distributiva entre los alcaldes. Es justicia social para que los vecinos de Lampa, Melipilla, Cerro Navia, de Puente Alto tengan los mismos derechos y estándares que una persona en Las Condes.

-Vimos hace unos días lo complejo que fue el debate por el tercer retiro del 10%, una de las medidas más apoyadas por la ciudadanía. ¿Con qué impresión te quedas de esto?

-Que hay un Presidente que no sabe gobernar, que vive especulando hasta qué punto nos lleva a la ciudadanía al máximo y evidentemente el tercer retiro es una solución para las familias porque no les genera endeudamiento inmediato y, además, por la carencia de una política pública que realmente resuelva los problemas. Me deja la amarga sensación de alguien que no sabe gobernar por notable abandono de deberes, que ha violado de manera sistemática y generalizada los derechos humanos y una ciudadanía desesperada tratando de recurrir a sus fondos previsionales y subsistiendo, porque el gobierno quiere pasarle más bien la plata a sus amigos empresarios, y así lo ha hecho con Espacio Riesco y con clínicas privadas.

Es algo que ha dicho la gente, el Presidente se ha quedado solo y sin capacidad de articulación, no puede definir más política pública porque ha sido fracasada. Cuando anunció el bono de clase media de 500 mil pesos, la gente dijo «bueno ya, va a ver letra chica». Pero fue letra diminuta, porque nadie lo recibió. Acá lo que falta es plantear un proyecto, no hablaría de «mínimos comunes», porque casi van dos años con los «mínimos comunes» del gobierno. Lo que necesitamos es lo justo para que las familias puedan sobrevivir a la pandemia y que las pymes no quiebren. No se puede hablar de mínimos comunes y ahí tengo diferencias con parte de la oposición porque se tiene que hablar de justicia social. Eso no se puede negociar con el Presidente, sino que se debe exigir.

-Se suma una acción ante la justicia internacional presentada en su contra por vulneración de derechos humanos. No ha habido pronunciamiento del gobierno sobre esto. ¿Qué señal da?

-De que está paralizado y de un reconocimiento tácito de que ha violado los derechos humanos. Este recurso es porque ha vulnerado a las personas en medio de la crisis política y social que ha vivido el país. Al Presidente no le importan las personas. Mas bien, le importa cómo al final de la crisis se hace más rico y esto no puede ocurrir con un jefe de Estado. En cualquier país del mundo el Presidente hubiese dejado su cargo después de esto. Hace un año, por una situación mucho menor el ex presidente de España, Mariano Rajoy, fue destituido y la democracia española no cayó, pero se hizo pensando en el beneficio de las y los españoles. Hoy tenemos un Presidente que le está haciendo un profundo daño al país, es el gran problema para enfrentar la crisis política, social y económica.

Oposición

-En estos días coordinaste un encuentro ampliado con figuras de la oposición. De las reflexiones que se dieron, ¿cuál fue el diagnóstico de cara a las elecciones? 

-Si bien la reunión partió con el espíritu de plantear el escenario en que estamos para lograr el gobierno regional y lo importante que es para nuestro sector, el espacio fue muy valorado tanto por los candidatos presidenciales como los presidentes de partidos y nos pidieron que mantuviéramos la instancia con más largo aliento y con discusiones en otras áreas, que son las que se van a tener que discutir después del 15 y 16 de mayo. Creo que fue una muy buena iniciativa. Me sentí muy contenta de haberla desarrollado y haber convocado a distintas dirigencias políticas, que nos permita no solo hablar de cómo ganar el gobierno regional, que es una prioridad de todos y todas, sino cómo logramos impulsar con energía un proyecto país que nos permita hacer palpable y material lo que la ciudadanía ha venido demandando y no generar posiciones de fragmentación, sino que de unidad de sectores transformadores. Esperamos volver a repetirla en lo breve para seguir articulándonos de cara al proceso constituyente y para las presidenciales. Como análisis, para todos es prioridad salir a ganar la gobernación regional y eso nos va a permitir un diálogo más abierto con la ciudadanía y con otros sectores de la oposición que son de corte transformador y no conservadores.

-Cuentas con el respaldo de las cartas presidenciables de la oposición, Daniel Jadue, Gabriel Boric, Marcelo Díaz. ¿Ha sido un piso político importante para impulsar la candidatura?

-Sí, debo reconocer que los tres han sido compañeros con una profunda disposición y un tremendo ánimo de apoyar nuestra candidatura y de decir que somos la mejor alternativa, incluso, figuras que en algún momento se van a tener que enfrentar en alguna primaria y esperamos que con más también. Hay un ánimo de decir que el gobierno regional lo tenemos que llegar a conquistar a través de la candidatura nuestra. Tanto Gabriel, Marcelo y Daniel han tenido la mejor disposición. Vamos a tener actividades conjuntas y más allá de la disputa presidencial, nuestro objetivo es ganar el gobierno regional y que ellos tres, con sus similitudes y diferencias, han dicho que esta es la real alternativa para conducir la región. Lo valoro mucho porque son tres figuras permanentemente noticiosas, que la gente sigue, algunos quiere que estén todos juntos, pero aquí se pusieron detrás de un proyecto y ahí se ve la generosidad y responsabilidad política de estos tres dirigentes.

-¿Te gustaría que se sumara Paula Narváez?

-A mí me encantaría, creo que sería importante el diálogo con otros sectores. Estoy convencida que para el pueblo socialista debe ser muy difícil estar apoyando hoy a Claudio Orrego. He visto territorialmente que hemos logrado una candidatura que refleja más los valores del pueblo socialista y eso no lo digo con arrogancia, lo digo con humildad porque es mucha la responsabilidad, pero me gustaría que ella se sumara y entiendo las dificultades en las dirigencias de las primarias, pero creo que la responsabilidad es más grande que eso, es cómo logramos construir un Chile feminista, con justicia social.

-Y, por esto mismo, ¿te reconoces como la mediadora entre el PC y el Frente Amplio?

-Ha sido un ejercicio bueno el de estar articulando porque me parece que es el rol que debemos cumplir hoy día. Tenemos como prioridad no solo ganar el gobierno regional, sino que también construir un proyecto país. Cuando estamos hablando de diversas personas, regiones y las expresiones que tiene el país, no se puede tener la intención de hacerlo sola. Hoy, el rol que tenemos que cumplir es articular campo popular, la construcción de un amplio sector de la izquierda que incluya a la ciudadanía. Si ese es el rol lo cumplo, me pone muy contenta hacerlo y por eso estamos abriendo los puentes de diálogo, para lo que ha sido muy importate la buena disposición de Gabriel, Marcelo y Daniel en estos espacios.