Karina Oliva: “La Concertación siempre ha sido un proyecto para mantener el status quo”

"Como Comunes nos desplegamos a nivel territorial durante toda la campaña, en un momento recorrí hasta seis comunas diarias y ese trabajo territorial dio su fruto. Logramos instalar una épica de que las mujeres estamos en condiciones de poder gobernar. Comunes logró demostrar que es un proyecto político que está transformando y que quiere construir un proyecto para el FA de carácter feminista y popular."

 

-Su triunfo fue una de las mayores sorpresas del domingo. ¿Por qué cree que se impuso frente a la carta favorita del FA, Sebastián Depolo?

Hay varios factores que pueden explicar el resultado. Como Comunes nos desplegamos a nivel territorial durante toda la campaña, en un momento recorrí hasta seis comunas diarias y ese trabajo territorial dio su fruto. Logramos instalar una épica de que las mujeres estamos en condiciones de poder gobernar. Comunes logró demostrar que es un proyecto político que está transformando y que quiere construir un proyecto para el FA de carácter feminista y popular.

-¿Ve que hubo un cambio en la composición de fuerzas en el FA?

Las fuerzas no son estáticas, siempre están en movimiento. Hoy lo que hay en el FA es un momento político y si alguien pretende creer que el FA se dio de una característica y se va a mantener así hasta el infinito, bueno, es una persona bastante ingenua. Comunes creció y el FA necesita una identidad como la que estamos construyendo desde Comunes.

-¿Y comparte que RD ya no es el partido hegemónico del FA?

No creo que existiera una hegemonía en el FA, lo que hay más bien era una construcción de un partido que tenía mucha más fuerza porque tenía más trayectoria que el resto, porque tenía más figuras, pero es normal y biológico que eso se iba a equilibrar. Lo que hay en el FA es natural, una disputa de tesis política.

-¿Su triunfo representa una izquierdización del bloque o un mayor respaldo a la tesis de Comunes, de no aliarse con la ex Concertación?

La tesis que se puede decir que ganó por mi triunfo es de la construcción de una identidad plebeya, porque yo me defino como una plebeya, Comunes es un partido plebeyo, que quiere constituirse, tanto como para el FA como para fuera, en que quiere superar a las élites. Y esa es la tesis que está ganando.

-Pero Comunes se instaló como la primera fuerza más votada del FA en gobernadores, con una tesis clara de política de alianzas. ¿Se refuerza eso?

Estoy muy contenta por el resultado, de José Miguel en Tarapacá, por Cristián Lunas en Villa Alemana y también por Juan Pablo Sanhueza en Quinta Normal. Estoy muy agradecida por estar viviendo este momento con Comunes, sin embargo, el resultado se debe mucho al trabajo militante.

-Pero en esa discusión de hacia dónde debe ir el FA, ¿cuál es su opinión?

Para ser muy honesta, soy una militante de base igual que el resto, más allá de que hoy tenga este rol de candidata. Mi posición personal es la misma que la que tiene el partido.

-¿Que sería cuál?

Que el FA tiene que ser desbordado y que tenemos que construir una fuerza de transformación con todos aquellos que quieran estar en un proceso de transformación y no de administración. Y ahí caben muchos y muchas, no solo de las alianzas con los partidos, sino que con la ciudadanía y las organizaciones sociales.

-¿Eso significa el PC o la Concertación?

En realidad lo pienso desde otra lógica: ¿quiénes están disponibles a construir con el FA una posición de transformación? Esa es una pregunta que tiene que responder el PS y el PC, no el FA. El FA ha tomado posición frente al proceso de transformación. Cuánto están de verdad disponibles y dispuestos para transformar, incluso a correr los límites de lo posible. Ahí es donde el FA ha marcado un punto y quiere seguir construyendo y esa pregunta se la tienen que hacer a Álvaro Elizalde.

-¿Qué autocrítica hacen por la baja participación y que la Unidad Constituyente haya sacado el doble de sus votos en la metropolitana?

Evidentemente hay una autocrítica en no haber logrado, por ejemplo, desplegarnos por toda la región, feria por feria, casa a casa. Tenemos que asumir que nos falta más construir orgánicamente cada uno de nuestros partidos para tener la fortaleza de enfrentar esos procesos.

-¿No cree que hubo un castigo al FA por las posiciones erráticas que han tenido, respecto de, por ejemplo, si estas primarias se podían hacer con toda la oposición?

Siento que en los sectores de Unidad Constituyente hay una preocupación por la posibilidad de que el FA crezca mucho para el proceso constituyente, entonces están siempre responsabilizando al FA por la falta de unidad. Hay una preocupación muy fuerte en esos sectores de que el FA deje de ser la tercera fuerza y pase a ser una fuerza más bien de equilibrio con la derecha, a que sea lo que históricamente han sido los partidos de la Concertación. Cuando un actor político habla desde la soberbia es porque guarda mucho temor y eso es lo que le está pasando al PS, que, dicho sea de paso, en estas primarias, si bien Unidad Constituyente sacó muchos votos, en muchas comunas Comunes le ganó al candidato a gobernador del PS.

-Claudio Orrego por sí solo tuvo más votos que todo el Frente Amplio. ¿Hay posibilidades de que ceda su espacio para que haya una candidatura de toda la oposición?

Lo planteé hace un tiempo atrás, que íbamos a trabajar para un proceso de unidad. Pero una cosa es abrir el espacio para que la gente decida y otra muy distinta es construir bajo la lógica de la transición, de bajarse por secretaría. Siempre he dicho que soy media mañosa a la fórmula que trata de plantear Claudio Orrego y lo comprendo, porque yo siento que Orrego le tiene mucho miedo a la ciudadanía, porque entre más participación ciudadana, menos ganan los partidos de la transición. Y eso quedó garantizado con el discurso que instaló la gente en el proceso constituyente. En este caso, la Concertación siempre ha sido un proyecto para mantener el estatus quo, no de cambiar y de avanzar.

-¿No hay espacio entonces?

No, porque la única fórmula es una definición democrática.

-En abril seguramente van a haber cuatro candidatos de la oposición. ¿Se puede ganar en esas condiciones?

Tengo entendido que la derecha al menos va a tener dos. Nosotros vamos a trabajar para ganar, tampoco era la favorita del Frente Amplio y trabajamos y ganamos.

-¿Hay que buscar otro mecanismo para llegar de una manera unitaria?

Esa definición y ese trabajo le corresponde al FA, a la mesa política. Yo soy una militante disciplinada y voy a estar disponible para que la democracia de mejor manera se exprese.

-¿Pero sería lógico para el FA que lleguen a un acuerdo con Orrego y la Unidad Constituyente?

Si bien soy militante de Comunes, hoy soy la candidata de todo el FA. Y todos esos procesos de diálogos con las otras fuerzas los vamos a trabajar. Eso no pasa por mí, pasa por una conversación política mucho más amplia, pero tengo claro que el FA está disponible y dispuesto a trabajar en un proceso mucho más abierto.

-Por eso, ¿hay disponibilidad para buscar una fórmula con el resto de la oposición?

Es que eso lo tendrá que hacer el partido y hoy me apego más bien al diálogo que podamos tener dentro del FA para construir una mayoría con la ciudadanía.

-¿Se imagina una primaria convencional con Orrego y los otros?

A mí no me complica, ni siquiera por temas de tiempo, que es lo que ha dicho Orrego.

-¿Cuáles son sus diferencias con Orrego?

Son muchas las diferencias políticas que tenemos. La primera, sin duda, es que Claudio es uno de los principales rostros de quienes gobernaron en los últimos 30 años. Él representa a la Concertación y es parte de un ciclo político que la ciudadanía quiere dejar atrás desde el 18 de octubre porque es parte de ese pasado. Nuestra forma de hacer política también es distinta, yo soy feminista, por lo que todas las acciones y decisiones son siempre desde una perspectiva de género. Orrego, en cambio, tiene una mirada absolutamente paternalista, pero al mismo tiempo, tiene una mirada mucho más arrogante para abordar con quién tiene una contienda.